

Junio es uno de los meses más importantes para las comunidades de pueblos originarios a lo largo y ancho de Latinoamérica. La relación que tiene el solsticio de invierno con la naturaleza y la renovación de las energías hacen del Wüñol Txipantu para los Mapuche o Inti Raymi para los Aymaras, la celebración más significativa del año.
En ese contexto y liderados por la oficina de Pueblos Originarios, la comunidad participó en el izamiento de las banderas Wenufoye y Wuñelfe, representativas del pueblo Mapuche y la Wiphala, que agrupa a los pueblos andinos en el Frontis Municipal.


La ceremonia fue acompañada por el alcalde de San Ramón, Gustavo Toro Quintana, quien en sus redes sociales destacó el rol municipal por representar a todos los estamentos de la sociedad. “Nos reunimos con nuestros vecinos y vecinas, con los pequeños del Jardín Intercultural y con el pueblo Mapuche para izar sus banderas con el fin de despertar, renovar el espíritu y sobre todo conectarnos con la naturaleza y su importancia para la vida”, comentó la máxima autoridad municipal.
Por su parte, la coordinadora del Programa de Pueblos Originarios, Nadia Cona, destacó la iniciativa y la catalogó como muy importante para la comunidad. “San Ramón es una comuna de alto porcentaje de población Mapuche, cerca de un 13% según el Censo de 2017, entonces en este Wüñol Txipantu, que es un cambio de ciclo y todos los pueblos originarios de esta parte del hemisferio celebramos”, dijo.


“Estamos muy felices de poder encabezar un evento que ya es tradición en la Municipalidad de San Ramón, porque es un reconocimiento al valor cultural y patrimonial que tienen los pueblos originarios para la comuna y para el país”, agregó la coordinadora del programa.
En la ceremonia también participaron integrantes de organizaciones de Pueblos Originarios que desarrollan diferentes trabajos territoriales dentro de la comuna. Eduardo Guzmán Marileo, profesor en el Palife Trayenko, valoró la instancia y destacó que “la cultura y la visión Mapuche pueda avanzar porque es un gran paso para nuestras comunidades”.


“La raíz de nuestro pueblo radica en nuestros niños, si en ellos no está arraigada esa raíz, con su cultura o no la conozcan, es muy difícil que podamos avanzar y transmitir este conocimiento, entonces en este caso, que los niños estén acá es muy bueno porque son ellos el futuro de la nación Mapuche”, puntualizó el profesor de palín.